1# Winter Virgin
No puedo creer que compré a una virgen.
Yo soy mucho mayor, soy profesor y ella es estudiante. Nunca pensé que sería uno de los hombres que puja por una cita con mujeres jóvenes que se venden por una buena causa cuando acepté una invitación a una subasta de caridad. Entonces escuché que estaría en ese escenario, en nada más que un sostén y bragas, y no podía dejar que otro hombre la ganara.
Tiene que ser el regalo más egoísta que jamás haya comprado.
Cuando le digo que renunciaría a todo lo que tengo para desenvolverla, la dulce virgen piensa que estoy bromeando, pero cuando la tenga a solas, le demostraré que lo que me hace no es una broma.