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miércoles, 27 de octubre de 2021

Break Up with Him, for Me - Whitney G.

 

«Por favor, deje su mensaje después de la señal…».

Penelope, sé que son las tres de la mañana, pero necesito quitarme este peso de encima.
No puedo seguir dándote consejos sobre cómo conseguir a ese otro tipo, contarte más «cosas sexis» que podrías hacer ni sugerirte más frases subidas de tono para enviarle por mensaje por la noche.
Como tu mejor amigo, he alcanzado mi límite, y, sinceramente, debo decir que no te merece.
No te estoy diciendo todo esto porque esté celoso ni porque tuvo la cara dura de decir que ganaba más dinero que yo (por cierto: sigo sin poder encontrar su nombre en la lista Forbes 500, y sé de buena tinta que ha alquilado el Ferrari, pero esa historia te la contaré otro día).
No es quien tú crees que es. Creo firmemente que estarías mucho mejor con otra persona, y necesito que lo compruebes por ti misma.
El hombre perfecto ha estado siempre delante de tus narices…
Tienes todos los motivos para no darme nunca una oportunidad, porque me conoces mejor que nadie, y porque además opinas lo mismo que los titulares de prensa que me llaman «el rey arrogante de Nueva York» o «el playboy ingobernable de Manhattan».
No te estoy pidiendo demasiado… Solo quiero que rompas con él para estar conmigo

viernes, 30 de julio de 2021

Besos a medianoche- Whitney G.

 

«Receta» oficial de Nathan Benson:
2 tazas de arrogancia
1 boca que es mucho más sexy cuando está cerrada
1 ego tan grande que no cabe en la batidora
1 enorme y maciza po… Bueno, puedes hacerte una idea…

Como chef de repostería, puedo decir con exactitud de qué está hecho un hombre en cuanto entra por las puertas de cristal opaco de mi local.
Así que en cuanto Nathan Benson apareció más de media hora tarde a nuestra cita a ciegas —sin dar explicación alguna—, atrajo las miradas de todas las mujeres que había en el restaurante con su sonrisa irresistible y al cabo de unos minutos dijo: «Creo, personalmente, que no debemos perder más el tiempo hablando aquí sentados», supe que era en sí mismo una de las «recetas» de hombre más groseras que se hubieran creado nunca. Y también que ni en broma iba a volver a verlo nunca más.

O eso pensaba.

Días después de haberlo plantado en esa primera cita, siguió tratando de convencerme de la manera más descabellada de que le diera una segunda oportunidad. Y una tercera, y una cuarta… Juro que si no hubiera sido por el hecho de que quien me chantajeaba era el hombre más sexy del mundo, lo habría denunciado a la policía mucho tiempo atrás.
Aunque, por otro lado, aguantar unos cuantos besos a medianoche —o quizá algo más— de su perfecta boca puede que no sea, después de todo, una receta del todo desastrosa…

miércoles, 27 de mayo de 2020

Dos semanas y una noche- Whitney G.



A quien corresponda:

Sirvan estas líneas para anunciar formalmente mi renuncia en Parker International (y a su arrogante y condescendiente director), efectiva a partir de hoy en dos semanas.

Ha sido una decisión MUY FÁCIL de tomar, dado que los dos últimos años han sido un horror total. Espero que su nueva asistente ejecutiva tenga toda la suerte del mundo (la necesitará), y si mi jefe me necesita para cualquier cosa en estas dos semanas, que alguien le diga que puede apañárselas solo.

Un saludo (no tan) cordial.

Tara Lauren.

Este es el aviso de dimisión que debí haber mandado con dos semanas de antelación a mi jefe, porque la versión profesional —aquella en la que decía sentirme «agradecida por la oportunidad» y «honrada por haber tenido tan gratificantes experiencias»— fue rechazada con esa sonrisilla sexy tan suya y ese «es altamente recomendable que lea usted la letra pequeña del contrato».
Y lo hice.
Ahora me doy cuenta de que, a menos que finja mi propia muerte, le envenene o encuentre la forma de renegociar ese contrato imposible de entender, estoy atrapada trabajando para uno de los jefes más engreídos y bordes de todo Nueva York.
Y entonces, cuando creía que nada podía ir a peor, me llama anoche a última hora con una proposición difícil de creer…