Lo que nunca imagine - Montain brooks #1
Hoy sería el día. El día de la ley del talión: ojo por ojo y diente por diente. Seguro que te preguntarás por qué, ¿me equivoco? Te lo diré: por la promesa hecha a mi madre en su lecho de muerte. Confesó algo que trastocó mi existencia. Y a pesar de nuestras diferencias, que eran muchas, prometí vengarme del hombre que le había hecho tanto daño: Anthony Brooks. ¿Que cómo iba a conseguirlo? Pues haciéndome con su tesoro más preciado: Mountain Brooks, un pueblo pequeño situado en algún punto entre Nashville y Knoxville. Un pueblo que sería mío en cuestión de horas y que destruiría convirtiéndolo en un polígono industrial.
Sencillo, ¿verdad? Eso creía.
No conté con que ese puñetero pueblo tuviera un sheriff que trastocaría todos mis planes.
¡Maldito vaquerucho de tres al cuarto!
Maverick Jackson
Debí haberme tomado en serio al condenado viejo cuando me informó de que Mountain Brooks saldría a subasta. Había soltado la bomba y ahora me tocaría a mí lidiar con el resultado, como siempre. Mi vida entera estaba aquí, los momentos más felices y los más amargos. La nueva dueña, una urbanita con ínfulas de grandeza, no entendería nuestra forma de vivir. Por su bien esperaba que sus intenciones fueran buenas. Este lugar era mi vida y los habitantes de Mountain Brooks mi familia, la única que tenía aparte de mi hija y el viejo. Pelearía con uñas y dientes si hacía falta para que nada cambiara.
Sencillo, ¿verdad? Eso creía.
No conté con que a esa chica de ciudad le faltara un tornillo.
¡Maldita loca del demonio!
Quedate conmigo , Amor - Montain Brooks#2
Tres años.
Habían pasado tres años desde aquella explosión que lo cambió todo.
Ahora ya no era una enfermera militar que trabajaba en un hospital de campaña en Irak.
Ahora simplemente era Betsy, una chica de treinta y cinco años, sencilla, y que sólo quería olvidar el pasado en el pueblo de su abuela: Mountain Brooks.
Mi hermano, Garrett, y mi amigo, Jack, eran mi mayor apoyo. Los únicos que lo sabían todo de mí. O casi todo. Todo el mundo guarda algún secreto en el armario, ¿verdad? Yo no iba a ser menos.
Nunca creí que sería sencillo, pero sí que lo conseguiría.
Aunque claro, no conté con que Arizona Graham abriera una clínica en el pueblo, me ofreciera el trabajo de enfermera y contratara a un doctor de la ciudad, complicándolo todo.
Él, Nathaniel Walsh, sería el encargado de poner mi mundo patas arriba, enfrentando pasado y presente en un duelo titánico.
¡Maldita mi mala suerte!
¿O debería de decir buena?
En fin…, mejor sigue leyendo y dímelo tú.


No hay comentarios:
Publicar un comentario